- Se trata de una inflamación de la mucosa oral que cursa con dolor y enrojecimiento, producida por una higiene deficiente de la prótesis y candidiasis, entre otras causas
Una buena higiene de las prótesis y acudir al dentista para que analice su ajuste son las principales medidas de prevención de lesiones orales por el uso prolongado de estos dispositivos removibles. El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife advierte de las complicaciones derivadas de la candidiasis por una deficiente higiene y usar la prótesis de forma continuada sin controles periódicos ni revisión del ajuste. Investigadores de la Universidad Regional Autónoma de Los Andes, en Ecuador, realizaron una revisión de la literatura científica de los últimos cinco años y concluyeron que la lesión oral más frecuente en los mayores con estos dispositivos es la estomatosis protésica, una afección que presenta inflamación de la mucosa oral, con dolor y enrojecimiento.
En los estudios revisados se registraron cambios en la mucosa oral de los pacientes, con aparición de estomatitis, hiperplasia inflamatoria, úlceras traumáticas y candidiasis, entre otras patologías. Estas lesiones afectan a la calidad de vida del mayor. Entre las causas, la revisión de la literatura científica señaló el desajuste de la prótesis al no acudir a las revisiones con el dentista, una higiene deficiente y la susceptibilidad inmunológica de las personas de avanzada edad.

La detección precoz es fundamental, por lo que el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recuerda que, en el caso de usar prótesis es necesario acudir al dentista con la periodicidad que nos haya pautado, para que pueda revisar su estado y el ajuste adecuado a la boca.
El cuidado de las prótesis removibles
La entidad colegial recuerda que las prótesis removibles deben lavarse a diario con un jabón neutro o específico, en ningún caso con pastas de dientes. Además el agua debe estar tibia o fría, ya que si está muy caliente se pueden deformar los materiales.
Por otra parte, es necesario dormir sin la prótesis, para que las encías descansen. De esta forma, se evita también que las bacterias proliferen, ya que es mientras dormimos cuando generamos menos saliva, limpiadora natural de nuestra boca.
Por último, ante cualquier cambio notado en las encías o si la prótesis comienza a moverse o a quedar suelta, debe acudirse al dentista habitual.
