- El informe ESTUDES 2025 revela una mayor prevalencia de vapeo en chicas (50,5%) y un consumo al alza entre los adolescentes de 14 a 17 años
El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recuerda que, lejos de ser una alternativa inofensiva—especialmente en un contexto donde el consumo de sustancias comienza antes de los 14 años—, la promoción de los vapeadores como una opción más segura al tabaco convencional ha generado un exceso de confianza en la población. Esta percepción ignora las graves consecuencias directas y los efectos nocivos que dichos dispositivos generan de forma inmediata en el organismo. La nicotina presente en los líquidos actúa como un potente vasoconstrictor que reduce el riego sanguíneo en las encías, lo que acelera la recesión gingival y facilita la aparición de enfermedades periodontales crónicas que pueden derivar en la pérdida prematura de piezas dentales.
Más allá de los daños en los tejidos, el vapeo degrada el ecosistema oral. El uso de sustancias que absorben la humedad natural provoca sequedad bucal (xerostomía), lo que termina por anular la protección salival ante el ataque de patógenos. Esto, unido a la viscosidad de los aromas utilizados, favorece la adhesión de bacterias al esmalte y su posterior erosión, aumentando significativamente la aparición de caries, manchas dentales y halitosis. En los casos más severos, la exposición continuada a compuestos tóxicos y carcinógenos presentes en los vapeadores eleva el riesgo de desarrollar cáncer oral y de faringe, además de comprometer la capacidad cardiovascular y pulmonar de los usuarios.

Descenso del consumo y aumento de la percepción de riesgo
Este escenario clínico cobra relevancia al analizar los hábitos de la población joven. Según los datos de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (ESTUDES 2025), la prevalencia de los cigarrillos electrónicos se mantiene en niveles elevados entre los estudiantes de 14 a 18 años, con un 49,5% que admite haberlos utilizado en alguna ocasión. Esta cifra presenta una incidencia ligeramente superior en las chicas (50,5%) frente a los chicos (48,5%). La tendencia de uso muestra un crecimiento sostenido durante la adolescencia, alcanzando su punto máximo entre los 14 y 17 años.
Sin embargo, el uso de cigarrillos electrónicos no es un fenómeno aislado. El estudio ESTUDES 2025 indica que el 51,8% de los adolescentes ha consumido alcohol en el último mes, con un inicio en torno a los 13,9 años. Además, el 15,5% ha fumado tabaco recientemente y un 11,6% ha consumido cannabis, hábitos que aumentan el riesgo de caries, enfermedad periodontal y otros problemas bucodentales.
A ello se suma un dato especialmente preocupante: el 17,9% de los adolescentes ha consumido hipnosedantes alguna vez. Estas sustancias favorecen la sequedad bucal y elevan el riesgo de caries e infecciones orales.
El informe destaca también un cambio fundamental en la percepción del peligro asociado a estos productos. En ese sentido, el 57,3% de los estudiantes reconoce que incluso el consumo esporádico de vapeadores conlleva consecuencias negativas para la salud, lo que representa un incremento de 18,5 puntos en la percepción de riesgo en comparación con el periodo anterior.
La entidad colegial de la provincia de Tenerife considera que este aumento de la conciencia es clave para mitigar una práctica que ataca directamente la salud bucodental y general de las nuevas generaciones, dejando secuelas físicas que, en muchos casos, resultan irreversibles. Desde el Colegio de Dentistas se insiste en que estos hábitos, iniciados en edades cada vez más tempranas, no solo comprometen la salud general, sino que tienen un impacto directo y acumulativo sobre la salud bucodental, siendo en muchos casos los dentistas los primeros profesionales sanitarios en detectar sus efectos.
