La hipertensión y la salud bucodental pueden tener una relación bidireccional, tal como apuntan diversos estudios reunidos en una revisión bibliográfica publicada en la Revista ProSciences y elaborada por un equipo de la Universidad Regional Autónoma de Los Andes, en Ecuador. La presión arterial alta puede favorecer el avance de las infecciones bucales debido a las alteraciones en el flujo sanguíneo y a la reducción de la respuesta inmunológica provocadas por la hipertensión. Por su parte, enfermedades graves de las encías y otras afecciones bucales pueden contribuir al desarrollo y agravamiento de esta patología. Además, las bacterias periodontales pueden adentrarse en el torrente sanguíneo y promover una respuesta inmunitaria que afecta al sistema cardiovascular.
El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife señala que es fundamental que las personas con hipertensión realicen una higiene bucodental diaria adecuada para evitar infecciones y que acudan con mayor regularidad al dentista, con el fin de que este pueda supervisar su estado de salud oral. La sequedad bucal y la hiposalivación son frecuentes en los pacientes con presión arterial alta, algo que fomenta la aparición de caries, entre otras dolencias. Algunos medicamentos antihipertensivos pueden provocar efectos adversos en la cavidad oral, como esa disminución de saliva, defensa natural de nuestra boca, y alteraciones en la microbiota.
Los autores de este estudio de revisión bibliográfica, publicado el pasado mes de diciembre, seleccionaron estudios realizados en esta materia de los últimos años, donde encontraron que los resultados sugieren la presencia de mecanismos inflamatorios e inmunológicos comunes en afecciones bucodentales e hipertensión. Además, numerosos estudios concluyen en señalar la relevancia de la higiene oral diaria para la prevención y el tratamiento de la hipertensión.
