• La combinación de tabaco y alcohol multiplica hasta por 30 el riesgo de desarrollar carcinomas orales

El próximo domingo 31 se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, una fecha que el Colegio Oficial de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife aprovecha para alertar que el hábito de fumar sigue exponiendo a casi el 20% de los canarios a patologías orales de alta severidad (Encuesta de Salud de Canarias, ESC 2021). Desde la entidad colegial tinerfeña se subraya que la vigilancia clínica debe ser máxima por la relación directa del tabaco con el cáncer oral —del que se estiman 8.203 nuevos casos en España para 2026—,y por su papel determinante en la pérdida de soporte óseo (periodontitis) y en el fracaso de implantes dentales. A pesar de que la cifra de ex fumadores se sitúa en el 15,6% (ESC), el impacto acumulado del tabaquismo sigue comprometiendo gravemente la salud sistémica y funcional de los pacientes isleños.

El tabaco y el alcohol:»cóctel» letal para la cavidad oral

El consumo combinado de tabaco y alcohol constituye la causa principal del cáncer oral, siendo responsable del 90% de los diagnósticos de esta patología. Según recoge el Cancer Progress Report de la American Association, el tabaquismo actúa como un agente causal directo en el área de cabeza y cuello, con una agresividad especial en la cavidad oral, la nasofaringe y la orofaringe. De hecho, la interacción de ambas sustancias multiplica hasta por 30 el riesgo de desarrollar carcinomas, ya que el alcohol actúa como un vehículo que facilita la penetración de los carcinógenos del tabaco en la mucosa bucal.

Puño aplasta caja de cigarros.

Por otro lado, el consumo de tabaco reduce el riego sanguíneo de las encías y esa vasoconstricción puede enmascarar síntomas como el sangrado, lo que retrasa de forma crítica la visita al dentista hasta estadios avanzados. La falta de oxigenación en los tejidos no solo oculta la enfermedad, sino que acelera la destrucción del hueso que sostiene los dientes, lo que deriva en movilidad y pérdida prematura de piezas dentales. Además, los pacientes fumadores presentan una capacidad de cicatrización drásticamente reducida. Esto eleva exponencialmente el riesgo de infecciones tras una cirugía y es la causa principal del fracaso en la integración de los implantes dentales, ya que el tabaco compromete la unión entre el hueso y la propia pieza implantada.

 El dentista: aliado estratégico en la prevención

Ante este escenario, el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda que las revisiones periódicas de cribado se realicen al menos cada seis meses, permitiendo al profesional detectar lesiones precancerosas en estadios tempranos que suelen ser invisibles para el paciente. La entidad colegial recuerda que la clínica dental es un espacio de salud fundamental para iniciar la deshabituación tabáquica, donde el dentista puede asesorar sobre el control de la ansiedad oral y derivar a recursos específicos de salud pública. En este sentido, subraya la disponibilidad del Programa de Ayuda al Fumador de Canarias (PAFCAN), una herramienta clave del Servicio Canario de la Salud que ofrece soporte profesional y farmacológico para abandonar el hábito de forma segura. Asimismo, se insta a aquellos pacientes que aún fuman a extremar la higiene interdental y el uso de raspadores linguales, ya que la acumulación de bacterias es mucho más agresiva en bocas expuestas al humo, requiriendo una monitorización profesional constante para evitar daños irreversibles.

La prevención y el diagnóstico temprano en manos de profesionales colegiados son las únicas herramientas eficaces para revertir esta situación y garantizar una salud oral duradera.